Con cinco generaciones de viticultores y un compromiso inquebrantable con la calidad, nuestra bodega ha trabajado siempre por ofrecer la mejor calidad en todos nuestros vinos y por recuperar variedades que se creían extinguidas.

Con motivo de los premios Goya que se celebran en Valladolid, donde también se sitúa nuestro viñedo, queremos hacer un pequeño tributo a estos premios y contaros algunas curiosidades de los vinos más icónicos de nuestra bodega.

Verdejo Javier Sanz Viticultor: un símbolo de elegancia y frescura

El Verdejo de Javier Sanz Viticultor es la joya de la corona de la bodega, una expresión auténtica y refinada de la variedad emblemática de Denominación de Origen Rueda. Este vino encarna la esencia misma de la región, con su carácter fresco y vibrante que refleja la influencia del clima continental y los suelos pedregosos.

Al descorchar una botella de Verdejo Javier Sanz, nos encontramos con ligeros reflejos verdosos. Sus frescos aromas recuerdan al pomelo dulce y la manzana verde y muestran ligeras notas de anís e hinojo. En el paladar es seco, de cuerpo medio y acidez refrescante. Perfecto para beber a cualquier hora.

Este Verdejo es más que un vino; es un tributo a la artesanía vitivinícola y al compromiso de Javier Sanz con la excelencia en cada botella.

Colorado: una variedad recuperada

Nuestro vino Colorado se elabora con la variedad Cenicienta, una de las más especiales que tenemos en nuestra bodega y recuperada en exclusiva por Javier Sanz. Se encuentra entre las cepas centenarias de verdejo de El Pago de Saltamontes, nuestro viñedo familiar, y es una insólita cepa tinta de genética desconocida.

La elaboración de Colorado es una de las más cuidadosas. Se seleccionan los primeros racimos en el viñedo. Tras el despalillado, el mosto fermenta en dos pequeños depósitos de acero inoxidable de 1.200 litros, en los que permanecerá un tiempo sobre sus lías.

Fresco y equilibrado en boca, con unos taninos dulces y maduros. Posee un retrogusto a fruta y monte bajo, con gran persistencia.

Malcorta: innovación y tradición

Otra de nuestras variedades casi extintas es la uva verdejo, que da paso a la creación de Malcorta, un verdejo singular.

Después de años de investigación, Javier Sanz, ha rescatado esta variedad y ha creado un vino único.

El nombre de “Malcorta” proviene de la dificultad de su vendimia, motivo por el que se dejó de vendimiar. Este tipo de uva madura más tarde que la verdejo convencional, lo que le otorga una mayor acidez natural.

En nariz, muestra aromas muy limpios e intensos. Destacan los aromas cítricos, a flores blancas, frutas de hueso, con suaves notas minerales. En boca, destaca por su marcada acidez, que acentúa su carácter fresco y vivaz.

Desde el emblemático Verdejo hasta el intrépido Malcorta, cada botella de Javier Sanz Viticultor cuenta una historia única que refleja la riqueza y la diversidad del paisaje vitivinícola de Rueda.

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