Cómo catar vino blanco

Cómo catar vino blanco | Bodega Javier Sanz Viticultor

La cata de vino blanco es un ritual que, a veces, puede resultar complejo si no se conocen los pasos que se deben seguir. Así que te vamos a dar unos trucos para catar vino blanco.

Cómo catar vino blanco: consejos

Lo primero que debes saber es que no es necesario “saber de vino” para poder disfrutar de él y, por su puesto, de su cata. Pero sí es cierto que hay algunos pequeños consejos para catar vino blanco que puedes poner en práctica para aprovechar el consumo de vino un poco más.

Como toda cata de vinos, el proceso de cata del vino blanco se divide en tres fases: visual, olfativa y gustativa.

Es recomendable que la cata se haga en un lugar aséptico, es decir, limpio, sin olores a ningún producto u otra cosa, con la mejor luz posible y libre de distracciones como colores llamativos, ruidos, etc.

En cuanto al acto de cata en sí, con su protagonista: el vino y una compañera indispensable como es la copa, es donde entramos en materia.

El vino blanco debe servirse a una temperatura adecuada que estará determinada por el tipo de vino. Si se trata de vinos jóvenes, ricos en fruta y flores, la mejor temperatura puede ser entre 4º y 5º C. Si el vino a catar es un blanco con cierta crianza en barrica o ciertos aromas tostados, entonces, una buena temperatura estaría alrededor de los 12º C.

Una vez que hayas elegido el vino o los vinos que vas a catar, debes saber que la cata organoléptica se divide en tres fases: visual, olfativa y gustativa.

  • Fase visual: si se trata de un vino blanco joven, como un verdejo, la limpidez y el brillo serán intensos. En cuanto al color predomina el amarillo; en un vino joven será más pálido, pero, con la edad, se vuelve dorado, pajizo, dorado, ámbar e, incluso, maderizado. En los blancos con crianza, predominan los dorados y los amarillos más cubiertos.
  • Fase olfativa: los aromas del vino blanco pueden ser diversos en función de la variedad o variedades de uva con las que esté elaborado o de si lleva o no crianza en barrica, pero suelen destacar, en general, aromas a flores, frutas, confituras y algunos aromas de la serie vegetal. Con el tiempo, pueden aparecer aromas a frutas pasificadas y caramelo y aquellos que les pueda aportar la barrica, en su caso, como tostados.
  • Fase gustativa: debido a la ausencia de taninos, en los vinos blancos suele simplificarse entre dulce y ácido, aunque también pueden ser secos o semisecos. El alcohol y el azúcar compensan la acidez. Por su parte, el azúcar compensa la sensación de ardor del alcohol. En la boca también pueden notarse algunos sabores o notas que recuerden a los aromas mencionados.

Aspectos a destacar en los vinos blancos son el ligero picor en la lengua, el dulzor del vino y la acidez que presente.

También se debe prestar especial atención a la armonía general del vino y a su persistencia final o retrogusto: si “invade” toda la boca, si se queda “impregnado” en las papilas gustativas…

Otros detalles a tener en cuenta sobre cómo catar vino blanco

Si vas a catar varios vinos, utiliza una copa distinta para cada una, así no se mezclarán sabores. Además, antes de empezar a catar, es recomendable envinar la copa (enjuagarla con un poco de vino) para evitar otros posibles olores.

Sujeta la copa por el tallo o por la base y nunca por el cáliz para evitar calentar el vino con las manos y que se alteren sus aromas y sabores.

Y, por último, … ¡disfruta de cada sorbo!

Por ejemplo, con nuestro vino Javier Sanz Verdejo, un vino brillante en la copa, con ligeros reflejos verdosos que pueden apreciarse en la fase visual. En la nariz, sus frescos aromas recuerdan al pomelo dulce y a la manzana verde y muestran ligeras notas de anís e hinojo. En el paladar es seco, de cuerpo medio y acidez refrescante. ¡Perfecto para beber a cualquier hora!

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