Enoturismo: muchos más que visitar bodegas y beber vino

Enoturistas en el viñedo prefiloxérico de Javier Sanz Viticultor, en La Seca.

El pasado domingo, 14 de noviembre, y como cada segundo domingo de este mes, se conmemoró el Día Mundial del Enoturismo, una modalidad de hacer turismo —valga la redundancia— que cada vez está más de moda.

Ya sea por la pandemia del coronavirus y las restricciones de movilidad —o económicas— que ha conllevado para tantas y tantas personas, el turismo de interior, en general, y el asociado al mundo del vino y la viticultura se han puesto —aun más— de moda y han comenzado a ganar adeptos.

El último informe presentado por ACEVIN a partir de un estudio llevado a cabo por el club de Productos Rutas del Vino de España así lo atestigua. El período analizado en el estudio comprende el segundo semestre de 2020 y el primer semestre de 2021 y en él se ha analizado tanto la demanda turística en las Rutas del Vino de España como el perfil del enoturista que llega hasta ellas. Han aumentado las pernoctaciones, el gasto medio o el porcentaje de personas que lo eligen como ocio y vacaciones como primera opción.

Lo cierto es que, aunque, a priori, la idea que se pasar por la cabeza cuando se habla de hacer enoturismo pueda parecer solo encorsetada a visitar bodegas y catar sus vinos, hay una infinidad más de posibilidades alrededor del mundo del vino. Y en ello están, en intentar mostrarlo, las ciudades y establecimientos adheridos a las 34 Rutas del Vino de España.

El enoturismo es una forma más de disfrutar del vino, de vivir experiencias que ayudan a conocer una parte muy importante de la cultura de España y de cada localidad que hace su vida en torno a la vitivinicultura. Gracias al enoturismo, se pueden descubrir entornos increíbles y conocer diferentes métodos de elaboración del vino. Cada bodega tiene algo especial que contar o enseñar.

Un sinfín de actividades

Desde hacer rutas en caballo o bici entre viñedos, conocer los entresijos y la historia de una bodega desde dentro, sorprenderse viendo por primera vez maquinaria de campo y bodega que se utilizaba hace 50 o 100 años, disfrutar de maridajes de vino con todo tipo de alimentos y recetas, visitar bodegas subterráneas excavadas bajo las viviendas, descubrir que existen cosméticos elaborados a base de uvas o vino, relajarse en un spa, conocer la historia de cualquier localidad ligada al vino… o, por supuesto, entrar en un bar o restaurante y dejarse llevar disfrutando de la gastronomía local, o comprar los vinos de la zona en cualquier vinoteca o tiendita con encanto que puede encontrarse después de callejear por los municipios que forman parte de cualquiera de las rutas del Club Rutas del Vino de España.

En Bodega Javier Sanz Viticultor, por supuesto, también ponemos la atención en este tipo de turismo y te ofrecemos la posibilidad de vivir y disfrutar del enoturismo con nosotros en pleno corazón de la Ruta del Vino de Rueda, en la cuna del Verdejo.

Cuando vengas a visitarnos, podrás ‘viajar en el tiempo’ y descubrir los viñedos más antiguos de la D. O. Rueda: la finca Saltamontes, un viñedo prefiloxérico registrado en 1863 y que aún hoy sigue dando producción para elaborar un exclusivo vino que lleva su mismo nombre; y que, además, esconde una sorpresa de color oscuro, ¿te imaginas qué puede ser?

Tras la visita a las viñas, podrás descubrir el antiguo lagar familiar, en pleno centro de La Seca (Valladolid), para conocer cómo se elaboraba el vino hace más de 100 años, con los aperos y maquinaria de finales del siglo XX. La visita finaliza en la Orden Tercera, una antigua iglesia franciscana que data del siglo XVIII y que hemos rehabilitado —manteniendo su estructura original— para terminar allí el acercamiento a la historia de Javier Sanz con la cata y degustación de dos o cuatro —a tu elección— de los vinos que elaboramos; entre ellos, podrás probar nuestros ‘básicos’, como Javier Sanz Verdejo o Javier Sanz Sauvignon Blanc, y algunos de los vinos exclusivos de la línea Colección V, como Malcorta. Te contaremos todos los ‘secretos’ de la elaboración de cada uno de ellos y podrás decidir por ti mismo cuál te gusta más y con cuál te quedas.

Además, si vienes en épocas señaladas en el calendario, como la propia vendimia o las fechas cercanas a Navidad, tendremos preparadas algunas sorpresas. Este año, para celebrar la época de vendimia, hemos organizado catas diferentes, al atardecer en los viñedos… o una actividad de vendimia en la que los visitantes pudieron recoger sus propios racimos que, después, se llevaron a casa. Todo ello, para que te vayas con buen sabor de boca y te queden ganas de más.

¿Has visitado alguna vez alguna bodega? ¿Te llama la atención el enoturismo como forma de viajar y conocer otras zonas?

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